Lamentablemente el patio de mi cole no es particular.
Y por lo tanto tenemos que convivir en él alumnos, profesores y padres. Hace un año introdujimos en el Programación General del colegio lo que denominamos "6 meses, 6 causas", un proyecto destinados a mejorar positivamente algunos de los aspectos sociales que considerábamos estaban desmejorándose en la sociedad actual: normas de educación, contaminación acústica, alimentación sana y salud, reciclaje... Y entre ellos también estaba la limpieza y urbanidad.
Pero parece que nada conseguimos con ese mes:
Los bordes de las pistas de fútbol, de baloncesto y todo el patio en general sigue teniendo basura para nuestra decepción. ¿Que hay pocas papeleras? De acuerdo. ¿Que a veces el ayuntamiento no puede mandar a un miembro del cuerpo de limpieza? De acuerdo. Pero nuestro chicos presumen de eso que está tan de moda y se llama "vaguería". Si llegan a una papelera llena no son capaces de buscar otra que esté más vacía y dejan los restos de su almuerzo encima de la papelera o directamente en el suelo.
Y eso no es sólo culpa suya, sino de toda la sociedad española, que incluso teniendo una papelera cerca no somos capaces de tirar el papel del caramelo y la colilla del cigarro a donde corresponde y lo dejamos caer sin ningún remordimiento. Y como una imagen vale más que mil palabra, lo que ven es lo que hacen.
Mucho tenemos que aprender de países con menos papeleras y con las calles más limpias. Los papeles van a los bolsillos hasta que encontramos un lugar para tirarlos o lo hacemos en nuestra propia casa.
Por mi parte seguiré luchando en forma de ejemplo y recordándoselo a todo el que tire algo y ensucie nuestro patio, que "cuando llueve se moja como los demás" y cuando no se cuida también se ensucia como los demás.
No hagamos en nuestro colegio lo que no hacemos en nuestra casa.
Jorge García Martín, profesor de Educación Musical.